Ejercicio 1. Carta de la madre ideal

Escribe una carta dirigida a ti mismo/a, pero escrita por esa «Madre Ideal» que te hubiera gustado tener.

    • Usa palabras de ternura total.

    • Dile todo lo que siempre necesitaste escuchar de tu madre biológica.

    • Léela en voz alta cuando te sientas vulnerable.

Ejercicio 2. El ritual del autocuidado consciente

Elige una actividad cotidiana (ducharte, ponerte crema, comer).

    • Mientras lo haces, visualiza que es tu Madre Interior quien te está cuidando con extrema delicadeza.

    • Nota cómo cambia la sensación en tu cuerpo cuando te tratas con esa intención amorosa.

Ejercicio 3. Meditación del Refugio Interno

Visualiza un lugar seguro en tu corazón.

    • Imagina a una versión de ti llena de luz y sabiduría (tu Madre Interior).

    • Permite que esta versión te envuelva en un manto cálido.

    • Quédate ahí unos minutos sintiendo que, pase lo que pase afuera, dentro de ti siempre hay un hogar.

Ejercicio 4. El «ancla» de ternura

Lleva contigo un objeto pequeño (una piedra suave, una joya, un cuarzo).

    • Cada vez que lo toques, recuerda que es el recordatorio de tu compromiso de ser amable contigo mismo/a.

    • Úsalo especialmente después de una interacción difícil con tu madre real.