Para no quedarte solo en la teoría y poder experimentar cambios reales tanto en tu interior como de conducta, por favor trata de hacer estos ejercicios propuestos. 

        1. Mapa del autoconcepto heredado

En tu cuaderno dibuja un círculo con tu nombre en el centro. Alrededor, escribe frases que recuerdas haber escuchado sobre ti en tu infancia. Luego, marca con un corazón las que aún crees y con una X las que ya no resuenan contigo.

2. ¿Qué imagen tienes de ti hoy?

Escribe un párrafo libre respondiendo: «Si tuviera que describirme con total honestidad, diría que soy…»

3. Visualización guiada

Cierra los ojos y visualízate como niña. Pregúntale:

    • ¿Qué necesitabas escuchar y no escuchaste?
    • ¿Qué parte de ti fue ignorada o reprimida?
    • ¿Qué te gustaría que tu yo adulta le dijera hoy?

Escribe esa conversación en tu cuaderno.