Algunos de estos ejercicios son escritos. Recuerda realizar estos ejercicios en tu cuaderno exclusivo para el curso.

Ahí te van:

 Ejercicio 1. Diario de rescate al niño

Cuando vivas un momento tenso con tu madre, escribe:

¿Qué frase o actitud activó mi malestar?

¿Qué sintió mi Niño Interior (miedo, culpa, tristeza)?

Escribe una respuesta desde tu yo adulto validando ese sentimiento y ofreciendo protección.

Ejercicio 2. El espejo del protector

Mírate a los ojos en el espejo y dite a ti mismo: «Yo soy el adulto que necesitas. Yo te veo, yo te escucho y yo te sostengo». Siente cómo esa parte adulta crece y se hace sólida.

Ejercicio 3. Meditación del abrazo interno

Visualiza a tu versión pequeña llorando o asustada frente a tu madre. Entra tú en la escena como tu versión actual (adulta), ponte frente al niño, dale la espalda a tu madre y abraza a tu niño. Siente cómo tu cuerpo adulto absorbe el impacto para que al niño no le llegue.

Ejercicio 4. Establecimiento de distancia sana

Identifica una situación donde sueles ceder por culpa.

Reescribe la acción desde el adulto: «Hoy elijo no responder al teléfono si me siento agotado/a. Mi bienestar es mi prioridad».